Índice del curso
Escuchar y recibir
La escucha como canal activo de nuestra experiencia.
Escuchar también es participar
Cuando hacemos música solemos pensar en quien canta, toca o expresa. Sin embargo, la escucha es igualmente activa: recibimos sonidos, registramos sensaciones y decidimos cómo responder.
Podemos escuchar sin intentar interpretar de inmediato. No necesitamos nombrar ni clasificar cada sensación. El silencio, la atención y el respeto por nuestros límites son también formas de participación.
Dos minutos de atención
Sentate cómodamente o permanecé de pie. Escuchá un sonido presente en el ambiente.
Llevá la atención al cuerpo: ¿dónde notás alguna respuesta? ¿Qué sucede si dejás de buscar una explicación y simplemente observás?
Si la práctica se vuelve incómoda, abrí los ojos, movete o volvé a prestar atención a tu entorno.
Hacé una pausa o detené la práctica cuando lo necesites. No hay un resultado obligatorio.
Para integrar
- ¿Qué diferencia percibís entre oír algo y escucharlo con atención?
- ¿Qué condiciones te ayudan a sentirte escuchado?
Este espacio no guarda ni envía tus notas. Si querés conservarlas, copialas antes de salir.
Podés volver a esta lección cuando quieras. Tu ritmo es parte del camino.